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EN LA RUTA SALUDABLE

EN LA RUTA SALUDABLE

22 diciembre, 2009481Views
Horacio es un médico argentino aventurero que enseña sobre cómo mejorar la calidad de vida

Horacio Cuervo es un cardiólogo que un día escuchó su corazón. Abandonó los letales vicios urbanos y emprendió un viaje. Desde Buenos Airés llegó a Valparaíso para recorrer Chile de sur a norte. Su misión: crear conciencia sobre cómo mejorar la calidad de vida. Arriba de su vieja Renault Traffic nos cuenta en primera persona sus más grandes anhelos y su gran proyecto: una ciudad libre de smog, pavimento y egoismo.

por Javier Foxon

Mi nombre es Horacio Cuervo (66), mendocino y médico, especialista en factores de riesgo cardiovasculares, y hace 5 años que milito en la causa por la recuperación de la calidad de vida, porque un día me di cuenta que había habitado el mundo y no habia pagado la cuenta.

Aunque, es dificil que otros presten atención. Es un tema poco popular y que no convoca mucha gente. Es que la calidad de vida no nos preocupa a todos. Más nos preocupa pagar la tarjeta de crédito, llevar el auto al taller, lo que dan en la televisión y no le dedicamos la preocupación que deberíamos tener.

A los jóvenes no les impacta tanto, porque nacieron con esta clase de calidad de vida. Y no recuerdan ni buscan una anterior vida satisfactoria. Ellos tratan de sobrevivir y no  empeorar más su calidad, por cierto.

No estoy en contra de los avances tecnológicos, ni en las virtudes que tiene la modernidad. Pero me acuerdo cuando era joven, andaba por las calles a las 3 de la mañana sin temer que alguien me pusiera una navaja en la panza para robarme el celular, podía dejar el auto abierto y no pasaba nada ¡Respiraba aire fresco en cualquier lugar que fuera! Pero en Santiago, por ejemplo, tienen un problema severo con el smog, igual que en México DF, tal como en otras ciudades. Y es terrible para los que viven ahí. Creo que todos estos cambios empeoraron nuestra calidad de vida.

Este desmejoramiento se mide con pequeños detalles, como andar en bicicleta, caminar tranquilos por un parque, etc. Por ejemplo en Buenos Aires el 40% de los chicos menores de 9 años, no saben andar en bicicleta. Nunca lo han hecho, pero ¿es importante andar en bicicleta? ¡No pues! ¿Se puede vivir toda una vida sin haber andado nunca en bicicleta y vivir feliz? Claro que no. El problema es otro, estos chicos cambiaron esos juegos al aire libre para sentarse cuatro a cinco horas frente al computador o un Play Station. Estamos al parecer fabricando chicos sedentarios, futuros diabéticos, futuros obesos.

Horacio con su Renault

UN PROYECTO UTÓPICO

No solo quiero hablar de lo que hay, sino que también en cómo corregir, mejorar. Para eso con un grupo de profesionales interdisciplinarios, a cargo del arquitecto Eduardo Delk (arquitecto amigo mio), queremos hacer un núcleo urbano, una comunidad no más de 10 mil habitantes para que sea prácticamente peatonal. Una ciudad que esté alimentada por las energías renovables, solar e hídrica, entre otras, cubriendo las necesidades de forma autosustentable.

Lo que planteo es que ningún habitante tenga la necesidad de salir de ella, salvo para cosas verdaderamente excepcionales. La parte urbana sería muy pequeña, imaginemos que de 800 mts por 800 mts.

Nuestra idea es que la ciudad se base en especies de anillos que aglomerarán trabajos o rubros. El anillo más externo será para el sector agrecuario, grandes industrias  e industrias contaminantes. El siguiente, sería para las pequeñas industrias, oficinas, servicios, etc. El próximo, acercándonos al centro, es un anillo verde de 120 metros de ancho y después viene el anillo habitacional. O sea, todos tendrán una plaza para jugar con sus niños. En el centro de la ciudad estarán las necesidades habituales, como hospitales, centros deportivos, centros comerciales, entre otros. Nada está a más de 200 mts de la dueña de casa.

EL VIAJE

Sin duda, es una gran idea, pero muy romántica, muy utópica. Porque depende de los políticos, de las personas con poder para convencer e influenciar. En Latinoamérica los políticos apoyan otras cosas. Lo otro sería poder concretar este tipo de actividades con ayuda de grandes empresas. Sin embargo, las empresas buscan la rentabilidad. Nadie trabaja románticamente. Entonces, la última posibilidad es que los mismos ciudadanos conformen cooperativas para que sean ellos los que impulsen estos cambios. Que logren avanzar.

Horacio planea recorrer Chile y predicar la palabra de la buena calidad de vida

No podemos modificar las ciudades que ya tenemos. No pretendamos que a Valparaíso la vamos a reorganizar; tampoco a Santiago, de ninguna manera. Ahí habrá que inyectarle dinero y mejorarlas, pero nada más que eso. Es importante saber que no seguir metiendo más gente al lado de La Moneda en edificios cada vez más altos. Se trata de crear nuevas poblaciones.

Me encuentro en una búsqueda, hoy comienzo a recorrer Chile para dar charlas sobre este tema, para que la gente reflexione. Este viaje empezó hace unos 30 días en Buenos Aires, recorrí un pedacito de mi país y llegué a Mendoza. Con este bicho, la “Clementina” (una vieja Renault Traffic del 88) vamos a seguir hacia el norte, Antofagasta, Iquique, Arica y ahí paso a Tacna en Perú y ahí hago toda la costa de Perú hasta Ecuador, de Ecuador a Colombia. Y así. Son 20 países, 37 mil km, 163 ciudades y 9 meses de viaje. Es una montaña muy alta, digamos. LOV

LLEGARON LOS FUEGOS ARTIFICIALES

Artistas callejeros se tomarán las calles de Valparaíso