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Cantar contra la muerte

Cantar contra la muerte

Inti Illimani + Isabel Parra + Cuarteto Austral

en el Teatro Municipal de Valparaíso.

La cita fue a las 8:30pm. A las 9 en punto ya salía a escena Inti Illimani, con una fantasía instrumental a su usanza y acompañados del Cuarteto Austral, cuatro muchachas a cargo de violines, la viola y el violoncello. Se esperaba virtuosismo y el pacto se cumplió desde un principio. Luego vino la interpretación de “La exiliada del sur” y “La malagueña”. Eso bastó para que el público prendiera y acompañara a esta mezcla de músicos de larga trayectoria con un conjunto de muchachas jóvenes sumamente capacitadas para brindar un espectáculo de alto nivel. La noche sin duda prometía.

Al finalizar estas tres primeras interpretaciones, Jorge Coulon se dio el tiempo de reflexionar sobre el presente. Alertó sobre los peligros del fascismo y levantó una pequeña arenga con el fin de presentar la música –y el arte en general– como antídoto contra este fenómeno, resguardando así la cultura. Después presentó a Isabel Parra, quien interpretó “Saludos a todos” e invitó a cantar a su hija Tita, para tocar todos juntos el tema “Un puente en el aire”.

Isabel Parra también se dio el tiempo de hablarle a la concurrencia. Manifestó su estrés por la cruzada en torno al Premio Nacional de Música 2018 y, a pesar de felicitar a Juan Allende-Blin por el galardón, sugirió su sospecha por la entrega a un compositor que hace décadas no reside en Chile, además de declararse en contra de la postergación de las mujeres y de la música popular en dicha instancia. Curiosamente, el alegato no se tradujo en camaradería con sus pares femeninas, ya que durante toda la velada agradeció sólo el acompañamiento y el apoyo de Inti Illimani, sin referirse jamás al Cuarteto Austral, con quienes incluso incurrió en un desagradable desprecio al olvidar el momento en que tocarían las muchachas solas en el escenario. El cubano Efrén Viera fue el encargado de recordarle que debían salir de escena, ante lo cual declaró: “Disculpen, ahora vienen las niñas, volvemos luego”. Imposible dejar pasar esta invisibilización que no fue secundada por el público, ya que el aplauso ante el talento de las jóvenes fue largo y unánime.

Al volver el Inti a tocar los temas de su autoría, tuvieron palabras para Anita Recabarren, haciendo público su afecto por ella y afirmando que debemos abandonar la idea de ser los guardianes de la muerte, pues lo que nos convoca es la vida, defendiendo la memoria sin miedo y sin que nadie nos quite la sonrisa, mensaje con el cual homenajearon a la fallecida luchadora. Posterior a ello, interpretaron en su nombre “Vino del mar”, canción que recuerda a Marta Ugarte Román, detenida en 1976 por la DINA, torturada y asesinada en Villa Grimaldi para luego ser arrojada al mar, siendo ubicada en una playa de Los Molles con un saco amarrado con alambres a su cuello. Fue uno de los momentos más emotivos de la noche. Después hicieron una breve pausa, tocaron “Tinku” y recibieron nuevamente a Isabel Parra en el escenario.

La cantautora, quien antes ya había interpretado “Corazón maldito” y “En la frontera”, esta vez presentó canciones nuevas, además de interpretar su “Cueca al sol” y el ya clásico “Ni toda la tierra entera”, cantando a coro con el público.

Posteriormente, Jorge Coulon invocó el recuerdo de Víctor Jara y aseguró que si siguiera vivo lo más probable es que estuviera cantando junto a ellos y apoyando la causa de las personas afectadas por las zonas de sacrifico en Quintero, Ventana y Puchuncaví, para luego interpretar de un tirón “La partida”, “El aparecido” y “El arado”, todas composiciones originales del cantautor. Antes de retirarse por primera vez del escenario y despedirse todos y todas del público asistente al evento, saludaron especialmente a sus invitados especiales: el Cabildo Abierto de Quintero-Puchuncaví y la comitiva ecuatoriana presente, dedicando algunas palabras a Max Berrú, cofundador de Inti Illimani fallecido hace algunos meses. Tras ello, cerraron con una versión extendida de “Tarantella”.

Fue Isabel Parra quien abrió el regreso de los músicos a escena, entonando parte del “Canto para una semilla” y –a coro con el público– “Lo que más quiero”, siendo Inti Illimani el encargado de cerrar la noche con “La calle de la desilusión”.

Fue un espectáculo correcto, sin altibajos ni grandes salidas de libreto. Sin lugar a dudas, la presencia del Cuarteto Austral y la mixtura de sonidos a cargo de la versatilidad incombustible de Inti Illimani y la potente voz de Isabel y Tita Parra fueron una mezcla agradable para la concurrencia porteña, la cual salió agradecida del Teatro Municipal, reverenciando a una camada de músicos que fueron, son y serán protagonistas de la historia musical del pueblo chileno.

Por Patricio Contreras Navarrete.

Equipo de Redaccion

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